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Published 04 octubre 2007 by Rodrigo.

Hace ya varias semanas que en diarios y tv figuraba la modelo
Carolina Parsons, que con crípticos mensajes anunciaba algo grande. A poco andar se supo que se trataba de la nueva imagen corporativa del banco
Corpbanca.
Una tremenda parafernalia publicitaria para dar a conocer la nueva cara de un banco. Una modelo chilena con presencia internacional que difícilmente debe tener cuenta en la mentada institución. Una estrategia de marketing algo rebuscada en un país que adora despilfarrar recursos. ¿Cuál es la idea de poner a una modelo que cobra millones y hacer tanta alharaca por un logo nuevo? Porque dudo que hayan cambiado los jefes, los ejecutivos y la cajera que atendía hasta la semana pasada.
Mientras la Parsons anuncia las bondades de Corpbanca, el lunes pasado, una arrendataria de mi padre que trabaja de ejecutiva en dicho banco, no lograba hacerle entrega de las llaves del depto a mi viejo porque no podía aún salir de la sucursal en la que trabajaba, su jornada se había alargado más de la cuenta, eran las 21:35 y aun le quedaban cosas por hacer. ¿Es ese el estilo de Corpbanca? ¿trabajar hasta no poder más?
Mucho bombo para un especie de diafragma semi abierto que promete un nuevo trato a sus clientes, mientras sigue azotando a sus trabajadores. ¿Tendrá sentido tanta inversión en comerciales, insertos y producciones fotográficas? Como dicen, aunque el mono se vista de seda...
Etiquetas: marcas, nacional
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Published 03 octubre 2007 by Rodrigo.
Puede sonar rebuscado y comercialmente absurdo, pero el tema es el siguiente.
Dove es una conocida marca de productos cosméticos y de cuidado personal, pero sobre todo de jabones. Desde 2006, esta marca realiza la campaña "
for real beauty worldwide" bajo el alero de la
Dove Self-Esteem Fund, con la idea de educar especialmente a las menores de edad entorno a una visión amplia de la belleza, como alternativa a los cánones que el mundo de la moda y el marketing en general se ha encargado de ensalzar. De esta manera se busca potenciar la auto estima de las menores. Hasta ahí todo bien.
El tema es que la marca Dove, pertenece a la transnacional
Unilever (
wiki) que, entre cientos de productos que conforman su catálogo en varias áreas de consumo, son propietarios de la conocida marca
Axe, dedicada principalmente a los desodorantes para hombres. Conocida es la estrategia con la que comulga Axe, presentando a la mujer como un objeto sexual al cual hay que cazar y que responde a los estímulos que aparentemente genera la fragancia del desodorante en ellas. Sus gráficas y comerciales explotan la imagen del macho y la mujer en constante actitud erótica, mujeres que -obviamente- responden al estereotipo de belleza moderno, altas, flacas, con poca ropa, rubias o morenas despanpanantes, curvilíneas, perfectas y con harto photoshop, etc. Hasta el momento a Axe le ha ido bien.
El tema es que Unilever por una parte -a través de Dove- pretende luchar contra los moldes que justamente Axe potencia y rinde culto. Oficinas situadas a pocos metros, gerentes que quizás comen y vayan a tomarse un traguito juntos, defienden posturas tan contradictorias como comercialmente exitosas. ¿Existe o debiera existir algún tipo de conflicto ético? ¿Algo moralmente criticable en la actitud de Unilever? O en verdad el mercado no debiera entender de razones morales y consecuencia ética a la hora de llevar adelante campañas que por una parte pretenden darle un halo de responsabilidad social a una empresa que con la otra mano esparce un spray que lo único que hace es denigrar a la mujer.
- Comercial de Dove
for real beauty worldwide -
link- Comercial de Axe -
linkEtiquetas: marcas